El Jardín fue construido sobre una cantera de extracción de ceniza volcánica, material llamado "rofe" o "picón" por los campesinos lanzaroteños y que utilizan para cubrir los cultivos y de esta forma mantener la humedad nocturna, muy necesaria debido a la escasez de agua.
La obra arquitectónica está construida en piedra y en formación de terrazas, muy semejante a un anfiteatro romano, destacan el pórtico de entrada, la tienda y el bar-cafetería, construidos con piedras basálticas labradas a mano. El espacio lo vigila un molino de viento muy bien restaurado por Manrique en 1973.
El recorrido puede realizarlo libremente, existen distintos itinerarios que lo guiarán, podrá observar la extraña belleza de los cactus y algunos en floración que son una maravilla, también existe un estanque con peces en el que puede tomar un descanso. Antes de finalizar debe ingresar al molino de viento, desde el cual se divisa una amplia panorámica del paisaje volcánico que rodea el jardín, excelente lugar para una fotografía. |